AguaLa noche halló mis alas rotas.
Mis clarividentes alas sin luz
Clavadas al piso.
Me oscurecí de presentimientos.
Me herí de presencias.
Bebí mi sangre hasta volverla personas.
La luz se ha ido de mí,
pétalos y sangre para mi corona,
sólo me quedan las promesas
de un reino muerto,
tus ojos llenos de destinos.
La eternidad sin ojos.
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